Él puede parecer un idiota y actuar como un idiota. Pero no se deje engañar. Es realmente un idiota. (Groucho Marx).
A la ausencia de recursos económicos por la vía de poner la mano, no queda más que oponer ideas que ofrecer a inversores privados, colaboradores y aficionados en general. Algo tan simple como esto es imposible que salga de la cabeza de un consejero del Real Oviedo. De estos personajes sólo se puede esperar lo que está ocurriendo: esconden la cabeza bajo el ala y de vez en cuando salen en algún medio de comunicación lloriqueando.
El último ha sido el presidente Bances, que ha salido en TeleAsturias soltando una sarta de incongruencias que pondrían colorado al más pintado. Por ejemplo, habla de que el club está donde está por vivir por encima de sus posibilidades. Eso lo dice el presidente que se compra un autobús de más de 30 millones de pesetas; también lo dice quien afirma que en el Requexón sólo hay jugador que pueda dar beneficios económicos al Real Oviedo para a continuación afirmar que todos los ingresos procedentes de los abonos se dedican al Requexón (instalaciones, material, categorías inferiores y personal). En esas manos estamos, increíble. Si esto no es vivir por encima de las posibilidades que baje Don Carlos Tartiere y lo vea….
También habló de transparencia. Llamará transparencia a tener un asesor deportivo externos que toma decisiones vitales sin tener un ápice de responsabilidad sobre el resultado final de esas decisiones….Si esto es transparencia, ¡¡¡¡qué Don Carlos Tartiere nos coja confesados!!!!!
Aquí la única solución pasa porque el Ayuntamiento de Oviedo, con 1 millón de euros en acciones del RO, las ponga de una vez encima de la mesa y se deshaga de esta cuadrilla que gobierna el club. El dinero de todos los ovetenses no puede convertirse en un cheque en blanco para que estos desalmados destruyan la institución deportiva más importante de Asturias.