Julio 24, 2008
Basta de juegos florales, gestos baratos y fotos de cara a la galería. Pagar autobuses, el día del Real Oviedo en San Mateo y el chiringuito están muy bien, yo diría que son gestos obligados y totalmente normales en una ciudad que pretenda que su equipo de fútbol signifique algo y que algún día pueda ser una pieza más en el engranaje del motor económico de la ciudad.
Ya va siendo hora de que ese millón de euros que todos los ovetenses han invertido en el Real Oviedo empiece a mandar o, por lo menos, a condicionar la política económica y deportiva del club. A un consejo que ha destrozado al primer club de balonmano de la ciudad no se le puede permitir repetir semejante hazaña con el primer equipo de futbol de Asturias.
Menos chiringuito y más acciones. Esas acciones de todos los ovetenses deben de estar representadas en la próxima junta de accionistas y en el Consejo de Administración del club. No puede ser que los amigos de correrías de Alberto González calienten un sillón en las oficinas del club e influyan en decisiones importantísimas de cara al futuro y un accionista de un millón de euros no pinte nada.
Este es un Consejo de Administración no querido por gran parte de la afición. Fracasaron y descendieron al equipo a tercera, fundamentalmente por tomar decisiones erróneas y tardías. Fracasaron en su intento de devolverle al club la categoría perdida por su ineptitud, contratando un nefasto entrenador. Pero es que además están asesorados por un personaje cuyo mayor mérito fue “robar” jugadores de la cantera del Real Oviedo para llevárselos al Madrid, es decir, el zorro cuidando el gallinero. Y por último, están aplicando un borrón y cuenta nueva respecto a todo lo sucedido durante aquel larguísimo verano de 2003, contratando gente que perjudicó al club en su momento más delicado; mientras se despidió a Javi Amieva, persona no sólo oviedista sino que además con cualidades más que demostradas acerca de cómo organizar y dirigir una cantera. Después de todo esto, no es de extrañar que dos de las peñas más activas del oviedismo (Oviedín.com y SM) hayan emitido sendos comunicados en las que se exige al consejo que venda sus acciones y se vaya.
Con semejante trayectoria, ¿cómo podría el Ayuntamiento de Oviedo permanecer impasible y no pasar a la acción?. Si en la próxima junta de accionistas ese millón de euros no está representado habrá que empezar a incluir al equipo de gobierno municipal entre los culpables de la situación económica, social y deportiva del Real Oviedo. Responsables por omisión.
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Pensando en azul | Etiquetado: acciones, ayuntamiento, consejo |
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Escrito por tribunalangara